About Me

“Fue revelador, ese día de juego con mi sobrina. Ella me enseñó a hacer collages. La primera obra, esclarecedora, pareció hacerse sola: “Una visión del mundo como otra cualquiera”. Una posibilidad entre infinitas. Sólo un punto de vista. Nada más que un juego. Vivir es jugar.”

Con sencillez y dejando sentada la base de su creación collagista , siempre relacionada con el juego, describe Nieves H.M. los orígenes de su trabajo. Una espontaneidad que nunca ha dejado de estar presente en su cada vez más prolífica carrera entre tijeras y recortes de papel, pues el azar y la sorpresa juegan un papel determinante en su metodología a pesar de la intencionalidad  y el ánimo de sus obras, cargadas de reflexiones sobre la creatividad, el arte, la infancia, el capitalismo, el crecimiento personal, la ciencia o el amor.

Ese azar espontáneo encuentra su sitio entre los límites que suponen el papel y los materiales encontrados (ella nunca fotocopia, nunca imprime, lo suyo es el collage analógico y artesanal), pues el desafío que supone moverse ente imágenes, tamaños y colores preestablecidos es lo que hace de la obra de Nieves un oasis de calma dentro de las tormentas de imágenes digitales que tanto abundan hoy día.

Y es que esa diletancia de la que hace gala -según cuenta en sus propios escritos-, ese hedonismo creativo, es de vital importancia para ella a la hora de ponerse a crear: desde el mismo acto de piratería y reciclaje que supone la creación collagista, hasta la deconstrucción de mitos e iconos sacrosantos tanto en su dimensión más puramente visual y estética, como en lo que respecta al mensaje que transmiten sus obras; todo es susceptible de ser pasado por el tamiz crítico pero humilde que supone ser consciente de nuestra propia levedad.

Así, cargadas de una ironía y un humor constantes (volvemos al juego, a la autocrítica, a la iconoclastia), sus creaciones nos llevan a un universo inevitablemente unido a la palabra, pues la autora siente que en su propia cosmogonía collagista la palabra orbita alrededor de las composiciones, ya sea en forma de títulos o como una pieza más dentro del collage: como dice ella misma,  “de la mano de la imagen, siempre, la palabra… El título como una última pieza para envolverlo todo, a veces, transparente, sí; otras, necesaria para dar vida a la obra, como el Verbo propio de la creación collagista”.

Les invitamos pues a que se sumerjan y disfruten de los mundos figurativos que Nieves H.M. nos ofrece: comunicativos, envolventes, punzantes y tiernos a partes iguales; es un placer dejarse llevar por los mensajes que a través de ellos nos lanza.

D.L.