PAROLE, PAROLE (COLECCIÓN)

 

Parole, parole. Al principio fue el Verbo. ¿Una imagen vale más que mil palabras?

En los collages analógicos que forman parte de esta colección (hechos a partir de magazines de papel originales, nunca de fotocopias o impresiones digitales), las Grafemas, Tipos y Fuentes forman Morfemas, Palabras y Sintagmas. Y también Valores Semánticos, Conceptos, Ideas. No sólo eso, sino que todo ello a su vez compone imágenes. Y enmarcadas, si se quiere. Ahí es nada.

El mundo gira a un ritmo endiabladamente acelerado. Somos bombardeados sin descanso por imágenes, logotipos y eslóganes vacíos. Hay quien incluso augura un tiempo en el que nos comunicaremos a través de iconos y emojis… Bien, quizá sea hora de parar y recuperar la palabra: sólo la abstracción que se esconde tras la danza mágica entre unas cuantas letras nos salvará (de nuevo).

>> Recogemos ahora las impresiones de las primeras personas que se han acercado a la serie de collages «Parole, parole» de Nieves H.M.:

«Me gustan pero no los entiendo. Compré uno y lo puse en el baño de casa, y cuando me cepillo los dientes lo miro, lo leo y pienso… y  a mí eso de pensar, qué quiere que le diga, no me trae más que problemas» – Federico M., vecino del barrio-.

«Ah, muy bonitos, sí, sí. La niña es que se entretiene con cualquier cosa» – Paquita M., madre de la artista.

«Sin duda esta obra bebe de las teorías lingüísticas estructuralistas de Ferdinand de Saussure y llega hasta la glosemática planteada por la Escuela de Copenhage allá por 1935. Noam Chomsky se compraría uno de éstos si pudiese, sin duda» -Luisa Fernanda C., filóloga inglesa en paro-.

«Ostia, tía, qué cuadro más wapo! Se lo pillamos a la Vero pa su cumple, pa la casa nueva??» – Ali C. y Belén A., pasaban por allí-.